Descripción
Imagina el primer sorbo de un café bien hecho, pero en formato tableta. Así es este chocolate: suave y envolvente en los primeros segundos, con un retrogusto a café que aparece despacio y se queda el tiempo justo.
Elaborado de forma artesanal en la Alpujarra, cada pieza tiene esa textura fundente que solo se consigue cuando los ingredientes son buenos y el proceso no tiene prisa. El café no es un adorno, es parte del carácter del chocolate: lo equilibra, lo redondea y le da personalidad propia.
Un capricho para el momento del café, para la sobremesa, o para cuando simplemente apetece algo que sepa a algo de verdad.







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